Si Barcelona tiene un hotel emblemático, es el antiguo hotel La Florida: el refugio para la alta sociedad de la ciudad que el famoso Doctor Andreu mandó construir en la cima del Tibidabo en 1925, y que ha sido reformado para convertirse en el METT Barcelona. En la última AMBIT Experience pudimos recorrerlo junto a los estudios encargados de su renovación.

La visita empieza mucho antes de llegar al hotel. La subida desde Barcelona encierra la experiencia de elevarse por encima de la ciudad y poder admirar las vistas, que se extienden hasta el mar. Una vez arriba, encontramos un edificio con mucha historia proyectado por Ramon Raventós, y cuyo interior fue totalmente reformado el año pasado, manteniendo únicamente la fachada. Una reforma que se efectuó en tiempo récord, como comentó Nina Fett, arquitecta en CMV Architects.

Empezamos el recorrido por el lobby, siguiendo hacia el bar, con vistas a la fuente en espiral recuperada y con paso a la zona de piscina y spa. La piscina es la pre-existente, remodelada, modernizada y cubierta a gran altura. Para el pavimento de esta zona, se utilizó una tarima de la que ya disponía el hotel y así poder aprovechar el espacio para celebraciones. Desde allí accedimos al spa, gestionado por Valmont, donde pudimos apreciar puertas originales restauradas junto a sus originales manillas de Bolívar. Seguimos el recorrido hasta el club, una zona privada que pudimos descubrir en su estado original.

Volviendo a la planta de calle, visitamos los dos espacios de restauración: 1925 Vermutería y el restaurante Alborada, ambos con interiorismo firmado por Astet Studio. Pilar Soto, Head of Design de la firma, nos explicó los dos proyectos, ambos con terrazas espectaculares. 1925 Vermutería se inspira en el año de construcción del edificio, en diseños de flores del Noucentisme catalán y cerámicas que reinventan el diseño del 'panot' barcelonés. En el restaurante Alborada encontramos un ambiente mediterráneo que homenaje al nombre original del hotel, con tonos suaves, obras de arte creadas ex-profeso y un olivo preservado en la parte central del espacio.

Continuamos con la visita hacia una de las suites presidenciales, en la que se ha podido conservar el mármol verde original en la encimera y revestimiento del baño, así como los apliques de diseño originales. Un espacio con una terraza espectacular y una piscina que obligó a reforzar el suelo que la sostiene.

Para terminar, finalizamos el recorrido compartiendo juntos un aperitivo en una de las terrazas.