El showroom de Actiu en Madrid acogió una nueva sesión trendsTALK, organizada por AMBIT, en la que Pepa Casado, co-founder de Futurea, presentó las principales tendencias que marcarán el futuro de oficinas y espacios educativos. Entre ellas, destacan la creación de entornos que favorecen el bienestar y la concentración, la integración natural de la tecnología en el trabajo híbrido y el diseño de aulas flexibles y emocionalmente seguras.
El encuentro, celebrado el 17 de septiembre, reunió a socios de AMBIT y a estudios de arquitectura e interiorismo en un ambiente de inspiración y diálogo profesional. Tras las palabras de bienvenida de Soledat Berbegal, consejera y responsable de reputación corporativa de Actiu, y de Joaquim Solana, cluster manager de AMBIT, los asistentes pudieron conocer de primera mano los resultados del informe “trendsTALK Office & Educational Spaces Trends”, elaborado por Futurea.
La oficina: un espacio para querer estar
Tal y como destacó Pepa Casado en su intervención, asistimos a una profunda transformación en el diseño de los lugares donde trabajamos. Lejos de la estética de startup tecnológica que dominó la última década, los nuevos entornos priorizan el bienestar, la concentración y la inclusión. La oficina ya no es un espacio al que se acude por inercia, sino una plataforma para activar el talento y reforzar la cultura de empresa.
Las oficinas del futuro se configuran como ecosistemas flexibles que equilibran colaboración, concentración y diversidad. Por un lado, surgen arquitecturas colaborativas con espacios como Brainstorm Rooms, zonas de traspaso de tareas y áreas sociales inspiradas en la hostelería, donde la tecnología y la automatización se integran sin fricción para facilitar el trabajo híbrido. Al mismo tiempo, crece la necesidad de entornos que favorezcan el foco y el bienestar mental, con cabinas individuales, bibliotecas silenciosas, buena iluminación natural y zonas de descanso diferenciadas. Además, el diseño se adapta a una plantilla cada vez más diversa y multigeneracional, integrando mobiliario ergonómico, espacios inclusivos y wellbeing rooms que responden a distintas capacidades físicas, cognitivas y emocionales.

La educación: aulas que cuidan y se mueven
Seguidamente, habló de los espacios educativos, que también están experimentando una revolución, dejando atrás las estructuras rígidas para convertirse en infraestructuras que reflejen las nuevas formas de enseñar y aprender.
La educación del futuro apuesta por espacios más conscientes, flexibles y emocionalmente seguros. Por un lado, se impulsa la sostenibilidad con edificios escolares que actúan como herramientas pedagógicas, integrando diseño bioclimático, materiales de bajo impacto y conexión con la naturaleza (Caring for Climate), algo especialmente urgente en países como España, donde el 60 % de los centros no están preparados para el calor extremo. Al mismo tiempo, se prioriza el bienestar emocional del alumnado con entornos que calman, estimulan de forma positiva y fomentan el juego como vía de regulación emocional (El Aula Emocional). Finalmente, se consolida un modelo de aprendizaje activo y en movimiento (Learning on the Move), con aulas reconfigurables, mobiliario modular y espacios que rompen los límites tradicionales, fomentando la exploración, la autonomía y el aprendizaje basado en proyectos conectados con el mundo real.
En definitiva, tanto oficinas como escuelas están evolucionando hacia ecosistemas más empáticos y funcionales, donde el diseño no solo busca la eficiencia, sino también el sentido, la conexión y el bienestar de las personas que los habitan

Para finalizar, los asistentes pudimos disfrutar de un aperitivo y de una breve sesión de networking.