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El Salone del Mobile, y también todo lo que acontece a su alrededor en Milán en el fuorisalone, fue una gran oportunidad para observar cómo están trabajando las grandes marcas del sector hábitat. En esta sesión de nuestro TrendsClub hicimos un análisis de las principales tendencias detectadas en mueble y pusimos el foco en los espacios de cocina y baño.

En cuanto a mobiliario percibimos claramente una actualización del diseño escandinavo, con el uso de maderas claras (pino, fresno o contrachapado), con un respeto por el material, y una vuelta a la tradición y la cercanía. Los muebles son polivalentes, respondiendo a la nueva forma de entender el espacio que estamos viendo en los últimos tiempos. De ahí la importancia que está adquiriendo la modularidad, que ha entrado ya de manera seria y funcional en el espacio doméstico. La importancia de la comodidad y amplitud exagerada de los asientos es también una característica que entra con fuerza. La sostenibilidad y la racionalización de la materia prima, así como la funcionalidad, es un aspecto ya imprescindible en todos las piezas. Esto lo percibimos, por ejemplo, en el aumento de la presencia de sillas plegables, que cuentan además ahora con un cuidado diseño. 

Los productos para outdoor quieren parecerse cada vez más a los productos para indoor, y se adaptan para dar soluciones también a las oficinas, cuyo espacio exterior se está valorizando. Este es un sector especialmente sensible a la sostenibilidad, en el que vemos que la prioridad es ahora el diseño centrado en la vida y no solamente en el usuario. 

Los textiles son muy protagonistas visualmente, con hilaturas y texturas esponjosas que aportan una sensación táctil muy fuerte. 

También se presentaron diseños e instalaciones más inspiracionales, imbuidos de la estética del metaverso y el mundo digital, e inspirados en el futuro, reflejo del momento de fusión entre lo digital y lo físico que estamos viviendo. Al mismo tiempo, el diseño se ve salpicado por un estilo retro actualizado, con colores atrevidos y saturados, líneas orgánicas y un aspecto energético y alegre. Los colores pastel se vuelven ahora ácidos, una dirección de diseño que se verá seguro en las colecciones que vienen. 

En cocina se ha visto una evolución de cuestiones que ya se apuntaban en años anteriores, como su integración con el resto de espacios de la casa. La idea de la cocina exterior ha estado presente en esta edición del Salone con mucha fuerza, una tipología que será importante para el sector.  La cocina compacta ha cobrado mucha importancia, conseguir con un pequeño módulo mucha funcionalidad en poco espacio y con un nivel de diseño muy elevado, es un reto que se está consiguiendo por muchas marcas. Los mármoles y las piedras naturales han sido los protagonistas, y se utilizan para introducir novedades como el color y la decoración.

El baño sigue evolucionando también en cuanto a simplicidad y funcionalidad, unido al ritual del cuidado personal. La bañera se presenta como un lujo, reservado a momentos especiales de relajación y cuidado de uno mismo, y pequeños complementos vuelven a adquirir importancia; junto con las curvas soft en el mobiliario y en los elementos como los lavabos. El estilo retro también lo vemos aplicado en el baño (mucho más que en la cocina), y la madera y el color van a ser también importantes, aportando este último un toque lúdico a un espacio que se equipa también con elementos muy arquitectónicos.